Aunque esta afirmación parezca
bastante extraña, es muy real, todos hemos experimentado que después de comer
algunos trozos de piña sentimos una extraña sensación de ardor en la lengua.
Pero ¿por qué ocurre esto? La
piña contiene un componente llamado bromelina, una mezcla de enzimas que
digieren las proteínas.
Cuando la bromelina entra en
contacto con la piel sensible dentro y alrededor de la boca se dedica a
descomponer proteínas, causando dolor y la inflamación del tejido, estas enzimas se “comen” la
superficie de nuestra lengua, mejillas y los labios. Son tan potentes
que son utilizadas realmente en el mercado para ablandar la carne.
Estas enzimas no son perjudiciales para los seres humanos.
Además la lengua reconstruye aquellas proteínas y aminoácidos, por lo que no permanece entumida por mucho tiempo.
Aunque
la enzima está presente en todas las partes de la planta de la piña, se
concentra principalmente en el tallo debido a que es mucho más fibroso y duro.
Por eso, cuando terminas de comer unas jugosas rebanadas de
piña, ellas también se comen tu boca.
Pero la piña es una es fruta deliciosa que ofrece muchos
beneficios para la salud entre las cuales mencionaremos:
- Reduce el riesgo de
hipertensión
- Ayuda a perder peso
- Impide
la placa bacteriana y mantiene los dientes sanos
- Ayuda
a mantener una buena salud ocular
- Cura
el estreñimiento y el movimiento de intestino irregular
-
Mantiene la piel hermosa
-
Fortalece el sistema inmune
-
Protege la tiroides y el sistema nervioso
- Combate
la aterosclerosis, enfermedades cardíacas y diabetes
- La piña también aporta manganeso, hierro, azufre y
potasio, que favorecen la actividad de las hormonas sexuales y ayudan a generar
enzimas.
Así que
no debemos temer al momento de disfrutar de una jugosa rodaja de piña, por el
contrario, es una fuente de vitaminas que aporta grandes privilegios para
nuestra salud.

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